Un diseño que juega con la superposición para crear un efecto delicado y lleno de luz.
Chapado en oro y cristales de Swarovski, combina tres líneas que se entrelazan con armonía, aportando movimiento y un brillo sutil en cada gesto.
Una pieza versátil y atemporal, pensada para acompañar tanto en el día a día como en ocasiones especiales.